Archivos de etiqueta: lombrices

Una epidemia de ausencia: una nueva forma de entender las alergias y las enfermedades autoinmunes podría ser co-comercializado con el clásico infantil de Thomas Rockwell Cómo comer gusanos fritos. Comienza con el autor, Moisés Velásquez-Manoff, contando su paso fronterizo a Tijuana para infectarse con Necator americanus-hookworms-en un intento de curar el asma, la fiebre del heno, las alergias a los alimentos y la alopecia que lo habían plagado desde la infancia. En las siguientes trescientas páginas, el autor explica muy convincentemente la idea que lo llevó a infectarse voluntariamente con un parásito que se sabe que causa diarrea severa, anemia y retraso mental en los niños.

Velasquez-Manoff reúne las numerosas pruebas que los investigadores han acumulado para respaldar dicho concepto: la hipótesis de la higiene, pero con un giro actualizado y parasitario. Las ideas que presenta no han sido aceptadas por muchos en la comunidad médica, y hay poca evidencia de alta calidad, en forma de ensayos bien controlados, de que la exposición a parásitos podría tener efectos positivos en la salud humana. Entonces, incluso si el autor es minucioso, es importante tener en cuenta que la evidencia que está presentando es principalmente en forma de correlaciones.

La hipótesis de la higiene

Una visión simplista de la hipótesis de la higiene es que, en ausencia de algo peligroso para combatir, la toxina del cólera, por ejemplo, las células inmunes se confunden o se aburren y luchan contra estímulos inofensivos como los ácaros del polvo y los cacahuetes. Pero hay una vista más matizada. Nuestros sistemas inmunes evolucionaron conjuntamente con una enorme comunidad de microbios, y de hecho fueron formados por ellos. Muchos se convirtieron en residentes establecidos, a largo plazo y vitales en nuestras entrañas; la importancia, y de hecho la propia existencia, de estos comensales se ha realizado recientemente.

La exposición constante a todos estos errores, como una unidad, mejoró el brazo regulador del sistema inmune, modulando las respuestas para que pudiéramos tolerar el asqueroso entorno en el que vivíamos y al mismo tiempo (con suerte) luchar contra los patógenos que planteaban una amenaza mortal y no destruir nuestros propios cuerpos en ese proceso. En la analogía marcial que es inevitable al hablar de inmunología, las antiguas células inmunes humanas que siempre estuvieron rodeadas de microbios eran como viejos soldados curtidos en batalla que aprendieron la capacidad de observar con cautela cuando encuentran algo nuevo, esperando ver si es peligroso o no. ; Las células inmunológicas modernas que se crían en nuestro entorno hiper-desinfectado son como los nuevos reclutas que acaban de recibir su primer arma, irritables y nerviosos al primer atisbo de amenaza y que pueden hacer estallar su entorno con una fuerza desproporcionadamente dirigida y desproporcionada. La experiencia no les ha enseñado moderación.

Ver gusanos en todas partes

Sí, él incluye el autismo en la lista de enfermedades modernas causadas por nuestros sistemas inmunológicos fuera de control. Junto con otros casos en los que no se ha establecido la disfunción inmune, como la obesidad, las enfermedades cardiovasculares, la diabetes tipo 2 y el cáncer.

Hay algunos problemas serios para culpar a todos estos de la disfunción inmune, pero nos centraremos en un solo ejemplo: el autismo. Así como la ausencia de efectos mediadores de las lombrices en nuestro sistema inmune hace que algunas personas tengan una respuesta alérgica a proteínas ingeridas inofensivas y otras a atacar sus propios tejidos, el argumento es que la inflamación crónica en el útero genera fetos con autismo.

El resto de este artículo se puede leer aquí: http://arstechnica.com/science/2012/10/book-review-an-epidemic-of-absence-takes-on-the-worms-youre-missing/